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La Muerte de Europa: Una reflexión que no leerás en los grandes medios

Una vez más, los valores europeos están en conflicto con la supervivencia de Europa.

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Por Daniel Greenfield.

Los líderes europeos hablan de dos cosas en estos días; preservar los valores europeos acogiendo a inmigrantes musulmanes y la integración de estos inmigrantes musulmanes en Europa haciéndoles adoptar los valores europeos.

No se les ocurre que su plan para salvar a los valores europeos depende de matar a los valores europeos.

Los mismos valores europeos que requieren que Suecia, un país de menos de 10 millones, acoja a 180.000 inmigrantes musulmanes en un año también esperan que los nuevos “suecos” celebren la tolerancia, el feminismo y el matrimonio homosexual. En cambio, los valores europeos han llenado las ciudades de Europa con patrullas de la Sharia, hombres enojados desempleados con banderas de ISIS y actos públicos ocasionales de terror.

Los países europeos se niegan a invertir dinero en seguridad fronteriza, pero en cambio se ven obligados a invertir dinero en fuerzas antiterroristas. Y ésas son también malas para los valores europeos.

Pero, como están descubriendo los países de la Europa Central, los valores europeos no tienen mucho que ver con la preservación de la viabiliadad de los estados europeos. En su lugar, son del tipo de socialismo estático que Bernie Sanders admira en el extranjero. Pero incluso un estado de bienestar socialista requiere que gente trabaje para ganarse la vida. Las generosas políticas de bienestar de Maine comenzaron a colapsar una vez que los musulmanes somalíes llegaron en masa para tomar ventaja de ellas. Los danese y los holandeses, entre otros de los modelos a seguir según Bernie Sanders, han estado sonando más como Reagan y menos como Bernie Sanders o Elizabeth Warren.

Hace dos años, el rey holandés declaró que: “El Estado de bienestar clásico de la segunda mitad del siglo 20 en estas áreas en particular los trajeron acuerdos que son insostenibles en su forma actual“. Ese mismo año, el ministro de Finanzas de Dinamarca pidió la “modernización del Estado del Bienestar“.

Pero el problema no es de modernización, es medievalización.

El 27% de los marroquíes y el 21% de los turcos en los Países Bajos están desempleados. Es el 27% en Dinamarca para los iraquíes. E incluso cuando se emplean, su ingreso promedio es muy inferior a la media europea.

Los críticos señalaron en el pasado que una América multicultural no puede permitirse los estados de bienestar que los países europeos tienen. Ahora que esos mismos países se están convirtiendo en multiculturales, no se lo pueden permitir ellos tampoco.

Europa invirtió en los valores de su estado de bienestar. El mundo musulmán invirtió en las familias numerosas. Europa espera que el mundo musulmán rescate su disminuyente tasa de natalidad trabajando y pagando en el sistema, de manera que su población que envejece pueda retirarse. Los inmigrantes musulmanes, sin embargo, esperan que Europa subsidie a sus grandes familias con su estado de bienestar, mientras comercian con drogas y cortan algunas cabezas en paralelo.

Una vez más, los valores europeos están en conflicto con la supervivencia de Europa.

Los valores europeos que requiere que Europa se suicide son de ideología, no de idioma, cultura o nacionalidad. Pero los migrantes entrantes no comparten esa ideología. Ellos tienen sus propios valores islámicos.

¿Por qué Mohammed, de 23 años de edad, va a trabajar durante cuatro décadas para que Hans o Fritz al otro lado del camino se puedan jubilar a los 61 años y se relajen en una playa en Mallorca? La idea de que Mohammed va a querer hacer algo así por amor a Europa es una fantasía tonta con la que los gobiernos europeos alimentaron a sus ciudadanos preocupados.

Mohammed no comparte los valores europeos. Tampoco van a hacerles cambiar, no importa cuántas veces los envejecidos profesores, que esperan que consiga un trabajo y subvencione su jubilación, les intenten perforárselo en la cabeza. Los europeos esperan que Mohammed se convierta en un sueco o en un alemán, como si fuera un niño que hubieran adoptado de un país exótico y que se crió como propio, y trabaje para subsidiar sus valores europeos.

Se tiene el propósito de que los inmigrantes musulmanes sean el plan de jubilación para una Europa que envejece. Se supone que mantendrán su colección destartalada de políticas económicas, sus estados de bienestar y sus programas sociales adyacentes.

Pero son más como una solución final.

Mohammed es el plan de jubilación de Fritz. Pero Mohammed tiene un tipo muy diferente de plan. Fritz cuenta con que Mohammed trabaje mientras se relaja. Mohammed se relaja y espera que Fritz trabaje. Fritz no tiene relación con él y, por tanto, Mohammed no ve ninguna razón por la que debiera trabajar para apoyarlo.

La socialdemocracia europea reduce la sociedad a un plan gigante de seguro en el que el dinero se almacena. Pero los seguros estás prohibidos en el Islam, que considera que son una apuesta. La socialdemocracia europea espera para los saquen de apuros, pero para Mohammed los valores europeos son un crimen contra el Islam.

El Imán de Mohammed le dirá que trabaje en negro, porque pagar en el sistema es apostar. Sin embargo sacar dinero del sistema es sólo Jizya; el dinero que los no musulmanes están obligados a pagar a los musulmanes. Bajo la ley islámica, es mejor para Mohammed vender drogas que pagar impuestos.

Es por eso que el tráfico de drogas y los delitos menores son ocupaciones populares para los salafistas en Europa. Es preferible robar a los infieles que participar en la gran apuesta del estado de bienestar europeo.

Mohammed no se va a jugar su futuro en las pensiones temblorosas del socialismo europeo. Invierte en lo que los científicos sociales llaman el capital social. Planea su retiro teniendo una docena de niños. Si este estilo de vida es subsidiado por los servicios sociales infieles, tanto mejor. Y cuando se colapsen los servicios sociales, sus niños que no estén en la cárcel o en ISIS estarán allí para cuidar de él en sus años dorados.

Tal como son los planes de jubilación, es más viejo y mejor que el modelo europeo.

Mohammed no se preocupa mucho por el futuro. Incluso si no tiene más allá de seis niños, en el momento en que esté listo para jubilarse, el país europeo en el que esté viviendo será probablemente un estado islámico. Y está seguro de que cualquiera que sea su régimen va a ser mejor y más justo que el sistema infiel.

Suecia acogerá a 180.000 migrantes este año. Alemania puede tomar unos 1,5 millones. La mayoría de ellos serán jóvenes que seguirán el plan de jubilación de Mohammed.

Se asegura a los europeos que los Mohammeds equilibrarán la disparidad demográfica de una población que envejece con demasiados jubilados y muy pocos trabajadores más jóvenes. Pero en lugar de eso, los Mohammeds pondrán aún más presión sobre los trabajadores más jóvenes que no sólo tienen que subsidiar a sus mayores, sino además a millones de Mohammeds, sus múltiples novias y sus planes de jubilación islámicos de catorce niños.

Las edades de jubilación aumentarán y se recortarán los servicios sociales para las personas mayores. El estado de bienestar se derrumbará, pero tendrá que mantenerse en funcionamiento porque la alternativa será un importante malestar social.

Entre los factores desencadenantes de la primavera árabe estuvieron el aumento de los precios del trigo y los recortes a los subsidios alimentarios. Los precios subieron y cayeron los gobiernos mientras los motines callejeros se convirtieron en guerras civiles. Imagina una Suecia, donde el 50 por ciento de la población masculina joven es musulmana, en su mayoría desempleados, convirtiéndose en una Siria cuando la economía se derrumbe y la factura venza. Imagínate disturbios callejeros de musulmanes europeos en los que las pandillas tienen artillería pesada y cada gueto Califa tiene sus propios imanes y fatwas para respaldar sus afirmaciones.

Europa está matándose lentamente en nombre de los valores europeos. Se está tratando de proteger su configuración económica con la quiebra de la misma. Los valores europeos se han convertido en un pacto suicida. Sus políticos realizan discursos en los que explican por qué los valores europeos requieren de una migración musulmana masiva que tienen tan poco sentido como la nota de suicidio de un lunático.

Los valores islámicos no son compatibles con los valores europeos. No sólo la libertad de expresión y la libertad religiosa, sino incluso el estado de bienestar europeo es anti-islámico. Los musulmanes tienen una alta tasa de natalidad, ya que su enfoque para el futuro es fundamentalmente diferente de la europea. Los europeos han optado por tener pocos hijos y muchas agencias del gobierno para cuidarles. Los musulmanes eligieron muchos niños y pocos organismos gubernamentales. Los valores europeos tan admirados por los izquierdistas americanos no tienen futuro.

Europa está bebiendo veneno para ratas para curar un resfriado. En lugar de cambiar sus valores, está tratando de mantenerlos matándose a sí misma. El plan de jubilación de Mohammed no va a salvar el socialismo europeo. Lo enterrará.

Daniel Greenfield es miembro de Periodismo Shillman en el Centro de la Libertad, es un escritor de Nueva York que se centra en el Islam radical.

Traducido del inglés: http://www.frontpagemag.com/fpm/260511/death-europe-daniel-greenfield

Publicado por primera vez en: http://cronsub.com/la-muerte-de-europa-una-reflexion-que-no-leeras-en-los-grandes-medios/

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Carta del cerebro del 11S a Obama: Es por esto que atacamos a EEUU

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Por Carey Wedler.

Cuando Barack Obama todavía estaba en el cargo, Khalid Shaikh Mohammed, uno de los perpetradores de los ataques terroristas del 11-S, le escribió una carta. Aunque un juez dictaminó recientemente que la carta podría ser enviada a la Casa Blanca antes de que el presidente saliente dejara el cargo, el contenido se tenía que retener del público hasta un mes después, hasta que el Presidente Trump asumiera el poder.

Esta semana, el Miami Herald obtuvo y publicó el contenido de la carta de 18 páginas, escrita originalmente en 2015 y titulada “CARTA DEL MUHAIDÍN CAPTIVO KHALID SHAIKH MOHAMMAD A LA CABEZA DE LA SERPIENTE, BARACK OBAMA, EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, EL PAÍS DE LA OPRESIÓN Y LA TIRANÍA.” Contiene las percepciones del terrorista pakistaní nacido en Kuwait sobre por qué ocurrió el 11 de septiembre, así como evaluaciones sorprendentemente precisas de la política estadounidense.

Una de las principales razones del 11-S, según Mohammed, es una de las que los terroristas han mencionado antes: la política exterior estadounidense. Su explicación está arraigada tanto en la historia como en los asuntos de actualidad.

El pueblo estadounidense fue engañado por la administración Johnson y el Pentágono para llevar a cabo una guerra en Vietnam que costó 58.000 vidas estadounidenses y millones de vidas vietnamitas, y en última instancia acabó en una derrota humillante“, escribe, haciendo referencia correctamente al ataque de bandera falsa de Johnson en el Golfo ee Tonkin, que el presidente demócrata usó para empujar a los EEUU a una guerra prolongada, sucia, y finalmente fallida.

Mohammed también se centró específicamente en la política exterior estadounidense en el Oriente Medio y el mundo musulmán, proporcionando una larga lista de razones por las que los “Estados Unidos recolectó lo que sembró“. Uno de esos agravios fue el plan del gobierno de Estados Unidos y de la CIA para respaldar y apoyar “al dictador indonesio Suharto cuando sus masacres dirigidas por el ejército mataron a cientos de miles de campesinos sin tierra“, aunque sus ejemplos abarcan el globo.

Cita el notorio deseo estadounidense por el petróleo, haciendo referencia a que los Estados Unidos construyeron “bases militares en la Península Arábiga en Tabuk, Dhahran, Bahrein, Kuwait, Omán y Emiratos Árabes Unidos, lo cual está prohibido por las leyes de la Sharia, para asegurarse un flujo ininterrumpido de petróleo a [su] país al precio más barato.” Argumenta que esto fue “para apoyar al gobierno dictatorial de las familias monárquicas y los regímenes opresivos, corruptos y dinásticos y saquear la riqueza de la población Ummah musulmana; y para alcanzar allí los objetivos militares [de los Estados Unidos] “.

Se refiere al golpe de 1953 de la CIA en Irán, llevado a cabo conjuntamente con sus contrapartes de la inteligencia británica, para derrocar al líder democráticamente elegido del país y otorgar poder al “Shah de Irán y Safak, la brutal agencia de inteligencia iraní, durante 40 años.

Hablando de Irak en la década de 1990, hace referencia a “cuando los cruzados anglosajones impusieron sanciones contra el pueblo iraquí en forma de castigo colectivo que resultó en la muerte de medio millón de civiles.” Más tarde se refiere a las declaraciones de la ex-embajadora Madeleine Albright sobre que las muertes de medio millón de niños fueron “valieron la pena.

Mohammed también señala las hipocresías en la política exterior estadounidense, como los vínculos de los funcionarios estadounidenses con el presidente sirio Bashar al-Assad antes de que quisieran expulsarlo. También señala que antes de invadir Irak, los Estados Unidos “apoyaron a Saddam Hussein durante la guerra entre Irán e Irak, incluso cuando estaba usando gas mostaza venenoso contra los kurdos …

Mohammed trata ampliamente los siglos de los ataques occidentales contra los musulmanes y sus países, observando también la forma en que los países occidentales rompieron las antiguas naciones otomanas a principios del siglo XX, dividiéndolas y reclamando el control en la región.

Echó un vistazo a toda la política exterior de Estados Unidos, señalando que Estados Unidos escapó a la acusación por sus “brutales y salvajes masacres contra los indios americanos y sus crímenes en Vietnam, Corea, Tokio, Hiroshima, Nagasaki, Dresde y América Latina ; y por [su] apoyo al dictador chino, Chiang Kai-Shek, y al dictador mexicano Santa Ana.

Ustedes pueden mantener sus bases militares en Japón, Alemania, Italia y en otros lugares“, escribe, “pero la tierra musulmana nunca aceptará las bases del ejército infiel en su tierra.” Atribuye a Alá su ayuda a combatir la agresión occidental, frecuentemente ensaltando los sentimientos religiosos como justificación para una mayor violencia.

Aunque Mohammed se centra principalmente en el imperialismo estadounidense, una de sus principales quejas es el apoyo del gobierno estadounidense a Israel a lo largo de las décadas. Argumenta que Estados Unidos cosechó lo que sembró el 11 de septiembre en parte debido al respaldo estadounidense a Israel “en la arena política, cuando bloqueó resoluciones en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas más de 45 veces para proteger los crímenes repetidos de Israel.”  Mohammed cita el apoyo estadounidense a las invasiones israelíes del Líbano a lo largo de los años, argumentando finalmente que los yihadistas luchan por todos los musulmanes oprimidos. Afirma que representan a los palestinos y a los otros que han sido aplastados por la influencia y la invasión occidentales (por supuesto, es imposible demostrar que todos los musulmanes victimizados apoyan el terrorismo como recurso, haciendo que esta afirmación sea bastante grandiosa).

Trata sobre los esfuerzos en curso de Obama de continuar proporcionando armamento a Israel incluso mientras que el presidente anterior abiertamente puso en duda los asentamientos israelíes. “Mientras sus hijos puedan jugar con seguridad en el patio trasero de la Casa Blanca, el mundo entero está viendo a sus armas matar a niños palestinos jugando en la playa de Gaza durante el Mes Santo del Ramadán o estudiando en sus salones.”

Mohammed critica las repetidas afirmaciones de los políticos estadounidenses de que Israel “tiene derecho a defenderse.”

¿Por qué no puede usted o cualquier presidente estadounidense anteriormente decir que los palestinos tienen derecho a defenderse contra los crímenes israelíes?“, se pregunta. “La respuesta es muy clara, pero no se puede decir porque sus señores estarán muy enojados.” De hecho, Israel ejerce una influencia significativa sobre la política estadounidense.

La noción de que los políticos estadounidenses están obligados ante las poderes más altos se hace eco en toda la carta, pero no sólo con respecto a la influencia de Israel a través de la organización de lobby AIPAC (American Israel Public Affairs Committee – Comité de Asuntos Públicos Americanos Israelíes). Con sorprendente precisión, Mohammed detalla la influencia corporativa en todo el gobierno. Al principio de la carta, señala que los políticos deben servir a sus donantes, ya sean de la industria de la salud,  de la industria penitenciaria o “Blackwater, Halliburton, o cualquier otra industria de armas o empresa de armas.” “Para empujar al Departamento de Defensa y a los soldados estadounidenses a más guerras …

Condena el capitalismo americano y la farsa de la democracia en toda la carta, refiriéndose a los políticos como mercenarios que trabajan para sus financieros. Afirma que “al final, esto llevará a los ricos a enriquecerse y a los pobres a hacerse más pobres. El país se hundirá en deuda y finalmente la nación morirá.

Mohammed también destaca a Obama, citando sus ataques con aviones no tripulados, que mataron a innumerables civiles y niños inocentes. Condena el asesinato de Obama del ciudadano estadounidense Anwar al-Awlaki sin juicio, seguido del asesinato de su hijo de 16 años, así como el establecimiento por el presidente de detención indefinida y el fracaso en cerrar Guantánamo, donde Mahammed ha estado encarcelado durante años .

También incluye a los medios occidentales. “No dejes que Fox, CNN, BBC o los canales estadounidenses y pro israelíes cubran tus ojos porque nunca muestran la verdad, su tarea principal es el lavado de cerebro“, argumenta. “Son expertos en mentir y distorsionar los hechos para lograr los fines de sus amos.

(En vez, elogia a Al-Jazeera, que es, de hecho, una agencia de noticias originalmente financiada por el gobierno Qatarí, un aliado de los Estados Unidos).

Desde el 11 de septiembre, la narrativa del establishment político ha afirmado que los terroristas islámicos apuntan a los Estados Unidos porque nos odian por nuestra libertad, porque su religión es violenta y porque están condenados a destruir a cualquiera que no esté de acuerdo con su ideología. Si bien es indiscutible que cualquiera que busque matar a 3.000 civiles es un asesino a sangre fría, su explicación ha sido repetida por los terroristas antes; los tiradores de Charlie Hebdo, los bombarderos de la Maratón de Boston y el tirador del club nocturno de Orlando se referían a la política estadounidense violenta e imperialista como las razones de sus ataques.

Mohammed concluye:

Si vuestro gobierno y vuestro público no tolerían el 11-S, ¿cómo pueden pedir a los musulmanes que toleren sus 60 años de crímenes en Palestina, Líbano, Península Arábiga y todo el mundo musulmán?

Como avisó el ex-congresista y no intervencionista Dr. Ron Paul en 1998, mucho antes del 11 de septiembre:

Muy a menudo, el bombardeo de enemigos declarados (o inventados), ya sean los vietnamitas del Norte, los iraquíes, los libios, los sudaneses, los albaneses o los afganos, produce precisamente el efecto opuesto a lo que se busca. Mata a gente inocente, crea más odio hacia los Estados Unidos, unifica y estimula el crecimiento del movimiento islámico extremista y los hace más decididos que nunca a atacar con su arma de elección, el terror.

Este artículo (Carta del cerebro del 11S a Obama: Es por esto que atacamos a EEUU) es libre y de código abierto. Tiene permiso para volver a publicar este artículo bajo una licencia Creative Commons con atribución a Carey Wedler y theAntiMedia.org

Traducido del inglés: http://theantimedia.org/sheikh-mohammed-letter-9-11-obama/

Gladio otra vez: Alemania podría haber detenido al atacante de Berlín pero no lo hizo. ¿Por qué?

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Por Tony Cartalucci

Según la emisora alemana Deutsche Welle (DW), las agencias alemanas de seguridad y de inteligencia estaban particularmente familiarizadas con el atacante de Berlín, Anis Amri, mucho antes de lanzar un gran camión a un mercado de Navidad, matando a 12 e hiriendo a muchos más.

En un artículo titulado “Todas las grietas por las que Berlín sospecha que Amri se deslizó“, una letanía familiar de excusas es vendida ante el público en un intento de explicar por qué el sospechoso no fue detenido, semanas, meses o incluso años antes de que llevara a cabo su ataque, tan pronto como se hizo evidente que era violento y un peligro para la sociedad.

El artículo de DW admite:

El sospechoso llamó por primera vez la atención de las autoridades en noviembre de 2015, cuando sin saberlo informó a un informante de la unidad de policía de investigación (BKA), en el estado de Renania del Norte-Westfalia, que quería “hacer algo en Alemania“, según un documento obtenido por el diario Süddeutsche Zeitung. También afirmó que podría conseguir un AK-47 para un ataque.

El artículo afirma que desde ese momento en adelante, Amri fue “vigilado” por las agencias alemanas. DW también admite:

Es más, aparentemente estaba buscando agresivamente una oportunidad para emprender un ataque en Alemania. La información que apuntaba a su potencial peligroso se volvió tan abrumadora que las autoridades lo designaron como una amenaza en febrero pasado.

DW informa entonces:

Toda la información fue luego entregada a la Fiscalía de Berlín. El sospechoso fue observado a partir de marzo. No levantó ninguna sospecha en los meses que siguieron, y las autoridades dejaron de vigilarlo en septiembre.

En diciembre, Amri llevaría a cabo su mortífero ataque, tal como lo hicieron los atacantes en Francia y Bélgica después de haber sido vigilados -en algunos casos durante años- antes de permitirles abandonar los radares de las agencias de seguridad y de inteligencia, justo antes de sus respectivos ataques mortales.

Las débiles excusas de Alemania por no aprehender a un hombre que admitió abiertamente que buscaba adquirir armas y tomar vidas humanas hacen eco de las excusas igualmente útiles proporcionadas por el gobierno francés tras una serie de ataques fatales a través de su territorio.

París ha reclamado una falta de recursos para procesar el gran número de terroristas potenciales que regresan de los campos de batalla. La propia Francia ha ayudado a enviar armas, combatientes y otras formas de apoyo material a organizaciones terroristas y a sus aliados.

Las excusas de Alemania podrían parecer plausibles, si no fuera por el hecho de que prácticamente todos los ataques terroristas que se han desencadenado no sólo en Alemania, sino en toda Europa, siguen un patrón similar en el que los sospechosos son vigilados, interrogados, atrapados e incluso detenidos y liberados varias veces. Realizando ataques espectaculares y políticamente convenientes en toda Europa.

Otra “Gladio”

Esa negligencia deliberada coincide con otro capítulo de la historia más reciente de Europa: el que, durante la Guerra Fría, las agencias de seguridad y de inteligencia de la OTAN mantiuvieron una miríada de organizaciones terroristas paneuropeas de todas las variedades imaginables, asesinando a opositores políticos, llevando a cabo espectaculares y mortales ataques terroristas, y utilizando la violencia, el miedo y la intimidación para manipular la percepción pública y los resultados políticos durante las elecciones de los respectivos estados.

Llamada “Operación Gladio“, sería descrita por el New York Times en un artículo de 1990 titulado, “EVOLUCIÓN EN EUROPA; Italia revela su red de guerrillas de la Guerra Fría , como:

En el nuevo orden de Europa, son los espías que nunca llegaron del frío, soldados de infantería en una red de guerrilla clandestina con una misión declarada: Luchar contra un enemigo que la mayoría de los europeos cree que ya no existe. El suyo es un cuento de cachés de armas secretas y nombres de código exóticos, de estratagemas militares y de intrigas políticas. En el mejor de los casos, su cuento no es más que una curiosa nota a pie de página sobre la guerra fría. La pregunta es si, en el peor de los casos, podría ser la clave del terrorismo sin resolver que se remonta a dos décadas.

El New York Times también revelaría:

El foco de la investigación es una operación clandestina llamada Gladio, creada hace décadas para armar y entrenar a los combatientes de la resistencia en caso de que la Unión Soviética y sus aliados del Pacto de Varsovia invadieran. Durante toda esta semana, se han divulgado organizaciones similares en prácticamente todos los países de Europa Occidental, incluidos aquellos que no pertenecen a la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

El New York Times también describiría cómo Gladio estaba acostumbrada a manipular la percepción pública, y usar el espectro del temor respecto al comunismo tras los ataques terroristas para obligar a las poblaciones a votar a los gobiernos del gusto de Washington y, esencialmente, culpar falsamente a los grupos opositores por la violencia que los EE.UU. y la OTAN estaban llevando a cabo con sus propias células terroristas.

La verdadera cuestión es si existen redes similares creadas y perpetuadas hoy por las agencias de inteligencia occidentales para llenar las filas de ejércitos mercenarios extranjeros en todas partes de Libia y Yemen, Siria y las fronteras de Irán, así como manipular e imponer temor a las poblaciones de los estados occidentales en casa.

Los espectaculares ataques terroristas como los de París, Bruselas y Berlín han demostrado ciertamente ser potentes eventos para influir en la opinión pública en cuanto al apoyo político de partidos y candidatos particulares, así como para fomentar el apoyo a las guerras en el extranjero contra las naciones “musulmanas“. También existe el hecho ineludible de que los mismos terroristas que Occidente representa como combatientes en su país están armados, financiados y respaldados directamente por Occidente en el extranjero o por los aliados más cercanos de Occidente en el Oriente Medio, Arabia Saudí y Qatar.

Si bien es tentador para la gente caer en el falso debate elaborado en esta recién formada “Guerra Fría“, las lecciones de la historia deben enseñarnos que no todo es lo que parece ser. Y cuando absolutamente todos los ataques terroristas son llevados a cabo por sospechosos profundamente íntimos con las agencias occidentales de seguridad y de inteligencia, tanto en casa como en las guerras auspiciadas por Occidente en el extranjero, la tentadora narrativa del “enfrentamiento entre civilizaciones” debería ser reemplazada por la perspectiva del glorioso regreso de Gladio al cálculo político occidental.

Además, la próxima vez que se les diga a las agencias que “dejen de mirar” a un sospechoso, tal vez sería mejor mirarlos dos veces más de cerca, así como a aquellos que les dicen que “dejen de mirar“.

Tony Cartalucci, investigador y escritor geopolítico con sede en Bangkok, especialmente para la revista en línea “New Eastern Outlook“.

Traducido del inglés: http://journal-neo.org/2017/01/20/gladio-again-germany-couldve-but-didnt-stop-berlin-attacker-why/

Occidente reescribe el pasado

Por Manlio Dinucci.

Manlio Dinucci observa que la cobertura que dan los medios de prensa occidentales a hechos como el atentado de Berlín y las guerras contra Libia y Siria no se molesta en reportar hechos comprobados. Más bien recuerda lo que el novelista George Orwell llamó el “Ministerio de la Verdad”. La actualidad se divide en secuencias cortas completamente desconectadas entre sí, para que los hechos resulten incomprensibles, dando así a los gobernantes el más amplio margen para esconder sus crímenes.

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«Masacre de Berlín, ¿porqué el terrorista dejó sus documentos?», se pregunta el diario italiano Corriere della Sera, refiriéndose a elementos que califica de «rarezas». Para dar respuesta a esa pregunta basta con escrutar un poco el pasado reciente, ese que ya nadie recuerda.

Es un pasado reescrito por el «Ministerio de la Verdad» –descrito por George Orwell en su novela de política-ficción titulada 1984, como una crítica del «totalitarismo staliniano»–, hoy convertido en realidad en las «democracias occidentales». Así se ha logrado borrar la historia, debidamente documentada, de estos últimos años.

En ese caso se halla la historia de la guerra de Estados Unidos y la OTAN contra Libia, decidida –como puede comprobarse en los correos electrónicos de la señora Clinton– para bloquear el plan de Kadhafi de crear una moneda africana alternativa frente al dólar y el franco CFA [1]. Esa guerra se inició con una operación secreta –autorizada por el presidente Barack Obama–, financiando y armando grupos islamistas, inicialmente clasificados como «terroristas», grupos entre los que se hallaban los núcleos de lo que sería el Emirato Islámico [Daesh]. Posteriormente, esos núcleos recibieron armamento a través de una red de la CIA (lo cual fue documentado por el New York Times en marzo de 2013 [2]) cuando, después de haber ayudado al derrocamiento de Kadhafi, pasaron a Siria en 2011 para derrocar a Assad y seguidamente atacar Irak –en momentos en que el gobierno de al-Maliki se alejaba de Occidente y se acercaba a Pekín y Moscú [3]).

También ha sido borrado el documento de la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos (DIA, siglas en inglés) –con fecha del 12 de agosto de 2012 y desclasificado el 18 de mayo de 2015 [4]– donde se señala que «los países occidentales, los Estados del Golfo y Turquía sostienen en Siria a las fuerzas que tratan de controlar las zonas orientales» y que existe, con ese objetivo, «la posibilidad de que se instale un emirato salafista en el este de Siria».

Borrada también la documentación fotográfica sobre el senador estadounidense John McCain, quien, al penetrar [ilegalmente] en suelo sirio como enviado de la Casa Blanca, se reunió en mayo de 2013 con Ibrahim al-Badri, el hoy «Califa» que encabeza el Emirato Islámico [5].

Simultáneamente, siguiendo el esquema de la «neolengua» orwelliana, el léxico político-mediático se adapta según convenga en cada caso: los terroristas, definidos con esa palabra cuando sirven para aterrorizar a la opinión pública occidental para que esta apoye la política de Estados Unidos y la OTAN, son calificados de «opositores» o «rebeldes» cuando perpetran masacres contra los civiles en Siria. Recurriendo a la «neolengua» de las imágenes, nos esconden durante años la dramática situación de la población de los barrios de Alepo bajo la ocupación de las formaciones terroristas respaldadas por Occidente; pero cuando las fuerzas del Ejército Árabe Sirio comienzan a liberar esos barrios, con apoyo de Rusia, nos muestran diariamente el «martirio de Alepo».

Nos esconden, en cambio, la captura por las fuerzas gubernamentales sirias, el 16 de diciembre de 2016, de un grupo de militares de la «Coalición por Siria» –en el que se cuentan al menos 14 oficiales de Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita, Qatar, Turquía, Jordania y Marruecos– que, desde un bunker en el este de Alepo, coordinaban las acciones de los terroristas de al-Nusra (afiliados a al-Qaeda) y de otros grupos [6].

Viendo todo lo anterior, no es difícil responder la pregunta que se hace el Corriere della Sera. Como ya sucedió antes, en la masacre perpetrada en la sede de Charlie Hebdo y en tantos otros casos similares, los terroristas “olvidan” y “abandonan” algún documento de identidad que permite su rápida identificación y subsiguiente eliminación.

En Berlín también pudieron verse otras «rarezas». Al registrar el camión, inmediatamente después de la masacre, la policía y los servicios secretos no vieron que debajo del asiento del conductor estaba… el documento de identidad del tunecino, además de un montón de fotos. Así que arrestaron a un pakistaní –liberado al día siguiente por falta de pruebas. Sólo entonces, un agente especialmente experimentado fue a mirar debajo del asiento del conductor y descubrió los papeles del terrorista. Interceptado, por casualidad, y en medio de la noche, el tunecino fue eliminado por una patrulla cerca de la estación de trenes de Sesto San Giovanni, en Milán (Italia), a un kilómetro del punto de partida del camión polaco utilizado en la masacre de Berlín. Todo eso, documentado por el «Ministerio de la Verdad».

Manlio Dinucci

Geógrafo y politólogo. Últimas obras publicadas: Laboratorio di geografia, Zanichelli 2014 ; Geocommunity Ed. Zanichelli 2013 ; Escalation. Anatomia della guerra infinita, Ed. DeriveApprodi 2005.

Fuente
Il Manifesto (Italia)

Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la versión al francés de Marie-Ange Patrizio

[1] «La recolonización de Libia», por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia) , Red Voltaire, 10 de marzo de 2016.

[2] «Descubren puente aéreo de la CIA para armar a los “rebeldes sirios”», por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia) , Red Voltaire, 30 de marzo de 2013.

[3] «Yihadismo e industria petrolera», por Thierry Meyssan, Al-Watan (Siria) , Red Voltaire, 23 de junio de 2014.

[4] Rapport de l’Agence de Renseignement militaire aux divers services de l’administration Obama sur les jihadistes en Syrie, 12 de agosto de 2012.

[5] «John McCain, el organizador de la “primavera árabe” y el Califa», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 18 de agosto de 2014.

[6] «ONU: El Consejo de Seguridad se reúne a puertas cerradas por arresto de oficiales de la OTAN en Alepo», «URGENTE: Arresto de yihadistas y militares extranjeros en el este de Alepo», Red Voltaire, 16 y 18 de diciembre de 2016.

Artículo bajo licencia Creative Commons

La Red Voltaire autoriza la reproducción de sus artículos a condición de que se cite la fuente y de que no sean modificados ni utilizados con fines comerciales (licencia CC BY-NC-ND).

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